El presidente checo Petr Pavel vetó el miércoles una enmienda que modifica las leyes que regulan la elaboración de los presupuestos públicos. El jefe del Estado devolvió la norma a la Cámara de Diputados, que deberá volver a debatirla y someterla a votación. Según Pavel, los cambios podrían poner en peligro la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas y reforzar las competencias del Gobierno en detrimento del control parlamentario.

Pavel advirtió de que la enmienda modificaría de manera significativa las reglas conforme a las cuales los gobiernos actuales y futuros gestionan los fondos públicos. «Esta ley permite al Gobierno pedir prestado mucho más de lo que puede en la actualidad», afirmó. En su opinión, el Ejecutivo obtendría un margen considerablemente mayor para financiar sus gastos mediante deuda, cuyos costes acabarían recayendo sobre las generaciones futuras.

La ministra de Finanzas, Alena Schillerová, rechazó los argumentos del presidente y anunció que la coalición gubernamental pretende superar el veto en la Cámara de Diputados. Sin la aprobación de la enmienda, el déficit del presupuesto estatal del próximo año no podría superar los 150.000 millones de coronas checas. Según la ministra, esta limitación podría perjudicar tanto a la economía como a la capacidad defensiva del país. Para este año está previsto un déficit de 310.000 millones de coronas.

Schillerová sostiene que el principal objetivo de la reforma es aumentar la transparencia y crear más espacio para las inversiones estratégicas. «El objetivo de la enmienda es permitir inversiones estratégicas que apoyen el crecimiento económico. Asfixiar el crecimiento no es el camino hacia unas finanzas públicas saneadas», declaró.

El presidente checo también criticó una disposición que permitiría al Gobierno aumentar determinados gastos hasta un diez por ciento en caso de deterioro de la situación de seguridad, sin obtener previamente la aprobación de los diputados. Una decisión de este tipo requeriría el consentimiento del Consejo de Seguridad del Estado. Schillerová considera que la medida es necesaria para que el Ejecutivo pueda reaccionar con rapidez ante amenazas de seguridad imprevistas.

La enmienda también permitiría aumentar el gasto en defensa por encima de los límites aprobados por la Cámara de Diputados hasta 2036. Los gastos superiores al dos por ciento del producto interior bruto no se contabilizarían dentro de los marcos presupuestarios habituales. Una excepción similar se aplicaría a los proyectos de infraestructura estratégica.

Pavel también expresó su preocupación por la posición de las instituciones independientes. Con las nuevas normas, el Ministerio de Finanzas podría obtener una mayor influencia sobre su gestión económica mediante acuerdos negociados. El presidente mencionó, entre otras instituciones, el Tribunal Constitucional, la Oficina del Defensor del Pueblo, la Oficina Suprema de Auditoría, la Oficina del Presidente de la República y el Consejo Presupuestario Nacional.

Los diputados podrían volver a examinar la enmienda vetada a finales de agosto. Se trata de la tercera ley que Petr Pavel devuelve a la Cámara de Diputados desde el comienzo de su mandato presidencial.

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